Y de pronto así apareces tu II
(siempre)
Te amo
centelleada con esa luz de cielo
altiva
y arrogante
vestida de perfección y belleza
te amo
en tus alegrías
y rabias
como si ignoraras que
el infinito es nada sin tu sonrisa
te amo
orgullosa,
triste
bulliciosa y altanera
hermosa,
y distante
como si Dios nos concediese a mi y al mundo
la gracia de conocerte
te amo
dormida, callada,
como si no hubiese belleza natural
que pudiera igualar
a
la silueta
de tu desnudes,
te amo
en el Siempre,
y en el Después,
en el Ahora
y en tu nunca,
como si fuera
fácil
borrarte cada beso
y cada suspiro,
como si un Te amo
fuera solo aire
Te amo
centelleada con esa luz que nadie tiene
altiva
y soberbia
ataviada de perfección y belleza
te amo
en tus decepciones
y mis errores
como si ignoraras que
que la vida es muerte
cuando no estas
como si negaras con un No
todo lo que
antes nos sirvió para respirar
te amo
en mi mirada extinta de paz
en mis manos que no te tienen ya
y la inmisericorde
soledad
de tu ausencia
en la infinita agonía
de no besarte
te amo
en la fantasía
de tu voz
en mi memoria
en la lejana sensación de tus labios
te amo
lejana
distante
ajena de mi,
en la noche doliente de mis sueños rotos
en las lagrimas de hombría
derramadas con tu despedida
te amo
con cada pliegue de tu piel
que ya no mas besare
en cada lunar
en cada mano
en cada suspiro
en cada rincón de tu cuerpo
donde deje viviendo
mi vida.
Te amo
entre mi infancia perdida
y el dolor de perderte
te amo
aunque me oponga,
como si de algo sirviera
negarlo
como
si algo valiera resar
yo Te Amo
aunque tu ya no.
Ricardo Adolfo

